Taller de la serpiente: EL BUQUE DE LA MUERTE

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¡Cómo reí cuando me dijiste que romperíamos el silencio!.  La comezón de ser se sentía ya, el castillo era un buque olvidado en el tiempo; dueño de una cronología que un poeta desechó. No pude ni siquiera  preparar mis  miembros, todo estaba allí. La hora había llegado, el túnel de la vida se apagaba y dos velas se tragaban lo oscuro de mis cuencas  vacías; tus manos mortecinas rasgaban con prisa mi ropa; bebiste la sangre que brotó de mi herida.
Todo era extraño, ese rayo de luz que emergió de tu ombligo, el silencio ya roto por dos sonidos infrahumanos y las paredes del buque teñidas con sangre. Tu corazón era un reloj y no lo dijiste, tu vida una ilusión y no lo supe.
“El cadáver de una joven amaneció ultrajado en el viejo buque y unos restos metálicos brillaban bajo el sol que inventó el humano por miedo a la oscuridad” Decían los diarios.
Una noche más, nuevos gusanos y nuevas situaciones; un cuadro  antiguo colgado en la pared de caoba quiere hablar y pedir   justicia cuando  la noche  empapada en mar llega y se aleja toda posibilidad de salvación.
La saliva de una mujer brilla en cubierta, un marinero la mira, el cuadro se mueve. La navaja imprescindible  del tiempo devora los seres humanos.
Estatuas vivientes, muertos resucitados; la niebla se asoma y oscurece de nuevo, con tantos gritos se lava la sangre y la bodega se llena con fetos humanos. Nadie imagina que ahí conviven la vida y la muerte cada noche.
La gente sólo mira un buque naufragando a la deriva en un cuento de un poeta con las cuencas de los ojos vacías.
 
 
Autora: Nora Patricia Aguilar Soto
 
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Taller de la Serpiente

El taller de la serpiente nace como respuesta a la falta de espacios para la creación y revisión de textos, la lectura y comentarios críticos de autores de todo tipo, la convivencia y crecimiento continuos de escritores. En menos de dos años, hemos pasado de cinco miembros que iniciamos este esfuerzo, a 28 miembros en red y 16 miembros presenciales, creando, leyendo, comentando, aprendiendo.

Se trabaja por temas, para incentivar la búsqueda de nuevos caminos y renovar la visión de cada uno de los asistentes, al sacarlos de su inspiración cotidiana; se leen autores, sudcalifornianos sobre todo, en el afán de conocer más a fondo nuestra literatura y a partir de ella desarrollar la lectura crítica y la autocrítica, al comentar los textos que se elaboran individualmente para cada sesión.

Llevamos 15 sesiones, de las cuales han salido textos pulidos y con elementos que apuntalan la escritura posterior, seguimos en el camino, con las puertas abiertas a quien guste aportar, aprender, enseñar, ser parte de nuestro taller.

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