Crisol Internacional: “¿¡NO te envidio….!?”

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En estos tiempos postmodernos para no decir post-pandémicos hemos tenido que aprender y adaptarnos rápidamente a  fenómenos, situaciones y nuevas circunstancias, estando muchas de ellas definitivamente ligadas a la nueva cultura digital con sus múltiples aplicaciones, códigos y modalidades para comunicarnos y también para  poder mantener nuestros contactos sociales.  Cabe mencionar también que la mayoría de nosotros apenas vamos superando el llamado “distanciamiento social” y el encierre forzoso que a la vez  nos dio la oportunidad de reflexionar y meditar sobre lo que estaba ocurriendo y por supuesto lo que está y sigue aconteciendo a nuestro alrededor ya que al parecer presenta un nuevo “coctel social” con protocolos ligeros y más flexibles, así como relaciones más fugaces, pero no menos interesantes. En este revoltijo y mezcla entre generaciones y grupos sociales multiculturales: TODOS TENEMOS QUE CONTAR HISTORIAS Y  COMPARTIR TANTO EXPERIENCIAS Y COMO EMOCIONES …

Justo estas últimas, las emociones, el psicólogo norteamericano  Daniel Coleman, autor del libro “La Inteligencia Emocional” (1995), quien se basó a la vez en los estudios y hallazgos del psicólogo y pionero en el estudio de las emociones faciales Paul Ekmann, quien  a su vez diferenció seis emociones básicas o primarias: el miedo, la tristeza, la ira, la alegría, la sorpresa y el asco, mismas que a veces  se encuentran muy mezcladas y revueltas. Estas emociones básicas  se pueden observar a través de nuestras expresiones faciales y según investigaciones científicas “no están determinadas por las culturas, sino que son universales, por lo que pueden percibirse las mismas en culturas tan opuestas como las orientales y las occidentales.” También existen emociones identificadas como secundarias, como la vergüenza, la culpa, el orgullo, el entusiasmo, la satisfacción, el placer, los celos y la envidia que según Goleman:varían de acuerdo a las experiencias aprendidas de cada persona”, es decir  se imitan y aprenden  desde temprana edad y se viven, externan y moldean a  lo largo y ancho de nuestras vidas.

Cuál es la causa de la envidia y cómo gestionarla? | Marca

Tristemente la aparición de la envidia, emoción definitivamente negativa, se ha ido propagando y “perfeccionando” durante la evolución humana, especialmente por el creciente materialismo que según estudios recientes sobre  el comportamiento del consumidor “ha adquirido una enorme estatura intelectual y académica cuando se trata de interpretar la complejidad de las culturas contemporáneas en las que la humanidad se debate actualmente.”  En este contexto cabe el siguiente pensamiento más profundo sobre el tema: si la adquisición y acumulación de bienes como una forma de expresar nuestra personalidad e identidad social realmente nos causa una mayor satisfacción personal y aceptación social…? Dicho de una manera más sencilla, nos importa más el TENER… que  EL SER..?

Ahora bien, también cabe recordar que sobre el tema de las envidias hemos escuchado más  de una vez en vox populi expresiones como “Te tengo envidia, pero de la buena”… “No te envidio”… “Qué envidia!”…”No seas envidioso/a” …y no podría faltar el popular dicho : ‘La fortuna de la fea la bonita la desea’, literalmente una creencia y conjetura muy antigua  de que las mujeres menos agraciadas físicamente al final encuentran más fortuna.” Hoy día podríamos entenderlo simplemente como que siempre tendemos a envidiar la buena fortuna de otros y ciertos bienes que no son tan superficiales, sino aquellos que llenan más nuestro interior….

Al parecer la envidia también tiene “mala fama” y lamentablemente se hace  omnipresente en nuestra vida y sociedad moderna como una emoción universal que en ciertas situaciones se pueden provocar. Curiosamente el Diccionario de la Real Academia Española define la envidia como el  “sentimiento de tristeza o enojo que experimenta la persona que no tiene o desearía tener para sí sola algo que otra posee”; tomando esa definición como tal también podemos anticipar que estas emociones pueden llevarnos a otros estados ánimos como la frustración y la amargura si no sabemos domarlas…y peor aún, enredarnos en condiciones depresivas o incluso agresivas, llenos de pensamientos turbios y negativos que nos atormentan a cualquier hora del día o de la noche…

Habrá que aprender entonces a “vivir más ligero”, sacudirse estas emociones ambivalentes antes que nos carcoman y entender que NO SOMOS MENOS COMO HUMANOS PORQUE POSEEMOS MENOS. Bien decía al respecto el sabio escritor y orador romano Cicerón  que: “nadie que confía en sí, envidia la virtud del otro”. Así… se hace bastante evidente que una persona envidiosa debería trabajar en su autoestima, para no menospreciar los logros ajenos y ya no  tomarlos  como si fueran una ofensa a su propio ego. Abundan los ejemplos de situaciones donde la envidia se hace presente como por el dinero, las relaciones, el atractivo físico, el éxito laboral y más recientemente hasta por las publicaciones de “momentos y caritas  felices” en las redes sociales…

La envidia sin duda es inherente al ser humano y lo más importante con está emoción está relacionado con aspectos que nos pueden hundir siendo lo primero el reconocer ¿QUÉ ALGO NOS PASA Y EL  PORQUÉ…? Derivados de planteamientos muy personales cómo  “¿De dónde viene? ¿Por qué me comparo con otras personas? ¿Cuáles son mis logros? Quizá tiene sus propios méritos….Dicen los especialistas psicólogos que: “Quien es envidiado, en tanto, “podría confrontar a la otra persona exponiendo lo que le ha hecho daño y el dolor que le provoca; si las cosas no cambian, lo mejor sería alejarse”. …EL adoptar y practicar con honestidad el “NO te envidio…” como un lema personal puede ayudar en este proceso de liberación consciente y hacernos interactuar con los demás  de una manera más equilibrada y positiva

 La envidia puede ser inspiradora y un motivo para mejorar – UNCiencia

P.S.:https://awenpsicologia.com/emociones-basicas-cuales-son-emociones-primarias-secundarias/

https://fundacionbeca.net/la-envidia-emocion-negativa/

https://www.areahumana.es/envidia-sana-vs-envidia-mala/

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Andrea  König Fleischer

Nació en Alemania y estudio la licenciatura en Filología Inglesa y Española y Economía en la Universidad de Giessen Alemania y  University of Edinburgh, Escocia. Posteriormente realizó sus estudios de Maestría en Lenguas Modernas y Ciencias Económicas en la misma  alma mater en  Alemania, e incluso en la Universidad Autónoma de Baja California Sur,  México.

Se ha desempeñado como docente desde 1986 hasta la fecha en el  nivel de Licenciatura y Maestría en las áreas de: economía, ciencias políticas, administración, comercio exterior, derecho internacional y turismo internacional en la Universidad Autónoma de B.C.S., UNIPAZ y en la Universidad Católica. Así como también ha trabajado como intérprete y traductora para diversas instituciones y organismos como el Instituto Berlitz, la World Wildlife Foundation y  SEPESCA.

Además ha participado en cursos y seminarios sobre economía internacional y globalización, comercio exterior y cultura emprendedora habilidades docentes, neuropsicología y superación personal, impartiendo conferencias y organizando talleres sobre métodos y proyectos de investigación, estudios en el extranjero, de la mujer y dinámicas grupales.

Cuenta con varias publicaciones de su especialidad  sobre diversos temas de economía, cultura  y educación.

Durante más que 12 años ocupó el cargo de Directora  de la Licenciatura en Comercio Exterior y Aduanas y como Coordinadora del proceso de titulación en la Universidad Católica. También ocupó el cargo de  Coordinadora del Posgrado en dicha institución durante más que 5 años, dirigiendo más que 90 proyectos profesionales, participando en más que 80 exámenes profesionales y organizando  6 cursos y 10  diplomados de titulación.

Asimismo está colaborando con el Centro Cultural Clavijero como traductora desde el 2010 y está apoyando al corporativo Se habla la Paz en la coordinación educativa desde enero 2014.

P.S. Indudablemente le gusta viajar, conocer nuevas  culturas y costumbres, así como también el buen cine, las buenas rolas, y especialmente leer, disfruta de  casi todos los deportes (menos el box) y emprender proyectos.

 

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