DESCONFIANZA Y FRAGMENTACIÓN

0
4

Uno de los elementos vitales para el desarrollo, tanto individual como colectivo, es la confianza; de ella depende el buen desempeño de muchas acciones. La autoestima en una persona, como la confianza que el grupo deposita en sus instituciones son muy importantes al momento de buscar y conseguir objetivos. No es un secreto que este elemento de confianza debilita o fortalece proyectos, de ahí su trascendencia y el consecuente problema cuando está ausente.

En el caso de las instituciones públicas la falta de confianza de la sociedad  no sólo repercute desde afuera hacia el interior de las organizaciones sino que ante la carencia de una visión futura del desarrollo de la organización, compartida por los integrantes de esta misma, se provoca obligadamente un clima de desconfianza entre los miembros de esa pequeña sociedad que conforman la organización y, muy especialmente, sobre sus dependencias y, desde luego, sobre el equipo que la dirige.

El bajo nivel de confianza entre los actores y las dependencias que conforman la institución trae como consecuencia un bajo nivel de comunicación, lo que a su vez provoca relaciones interpersonales de “choque” o antagónicas. Estas rivalidades van más allá de las personas y trascienden hacia las dependencias, llevando a un clima de fricción, en donde cualquier crisis busca ser resuelta mediante mecanismos legalistas. La mayor parte de las veces ello provoca ajustar la interpretación de la ley o la norma a deseos particulares o intereses grupales ajenos a los objetivos dictados por la misión institucional.

En aquellos casos de instituciones públicas donde el relevo de sus directivos se da mediante procesos de decisión dentro de la propia institución (votaciones, auscultaciones, concurso, etc.), el ambiente de desconfianza tiende a agravarse todavía más, ya que los problemas, diferencias y la lucha por el poder vienen a ser magnificados o distorsionados provocando un exceso de crítica y el fomento a un espíritu de acusación. Estos elementos son aprovechados por los grupos políticos, quienes utilizan la comunicación antagónica para simular ambientes de “crisis institucional” y poder apoyarse en dichos ambientes para promover liderazgos coyunturales o ideologías de ocasión, que permitan obtener valor político agregado a tales grupos.  Es muy común que esta simulación trascienda la institución y esta “crisis” sea promovida más hacia fuera de la institución que adentro, buscando con ello generar una corriente de opinión que permita que decisiones externas modifiquen el “status” al interior de esa micro-sociedad.

El proceso de descomposición de la confianza dentro de una institución lleva inmediatamente a un segundo problema: la fragmentación. Este viene a ser otro de los grandes obstáculos para promover un cambio de modelo   organizacional centrado en la credibilidad, la efectividad y la productividad. Desconfianza y fragmentación provocan un decaimiento en la cultura  de la organización que, poco a poco, va llevando a la ineficiencia, a la desesperación y a una lucha individual por la supervivencia.

Revertir un proceso como el señalado requiere de tolerancia y uno gran esfuerzo, así como especial cuidado para fundamentar la toma de decisiones evitando una mayor fragmentación y, por lo tanto, una mayor desconfianza. Al mismo tiempo, este esfuerzo sirve para instituir una nueva base de credibilidad.

Para ello es fundamental el reconocimiento de un conjunto de principios y valores compartidos por todos los miembros de la institución que permitan fundamentar las decisiones que se tomen ante cada situación conflictiva. Este núcleo de principios y de valores acompañados por una serie de acciones de corto plazo que permitan entender su aplicación y a la vez recuperar poco a poco la confianza colectiva nos permiten construir la visión futura de la institución. En muchos casos éste ha probado ser el elemento detonador que permite revertir la decadencia antes mencionada. Desde luego que este proceso de alineación de valores y principios comunes, la toma de decisiones centrada en este núcleo y la concatenación de una multiplicación de acciones revitalizadoras de la confianza, es un proceso muy lento pero  su continuidad y permanencia garantiza la construcción de la visión futura de la institución y, por lo tanto, del rumbo hacia el modelo organizacional deseado.

Previous articleTemas masculinos: Doce consejos para una dieta masculina
Next articlePostales de BCS: SAN LUIS GONZAGA CHIRIYAQUI
Jorge Alberto Vale Sánchez

Jorge Alberto Vale Sánchez.

Nació con discapacidad visual progresiva por Retinosis Pigmentaria. Actualmente vive con ceguera permanente e irreversible en ambos ojos.   Es matemático de profesión, graduado de la Escuela de Altos Estudios de la Universidad de Sonora y posgraduado en matemáticas aplicadas con especialidad en toma de decisiones y optimización por la San Diego State University, en California, Estados Unidos.   Recibio el grado de Doctor por el Instituto Mexicano de Lideres de Excelencia (IMELE).    Ha sido catedrático en el área de matemáticas, de estadística, computación, lógica, planeación estratégica y toma de decisiones, liderazgo e inclusion a personas con discapacidad,  en diferentes instituciones de educación superior; principalmente, en la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Universidad Mundial, Escuela Normal Superior, Cib-Nort, Hospital Militar, entre otras. En la UABCS también ocupó diferentes puestos académico-administrativos como: jefe de departamento en sistemas computacionales, responsable del posgrado en sistemas computacionales, Secretario General y Rector en dos ocasiones de la propia Universidad Autónoma.   Ha ocupado también puestos directivos como Director de la Escuela Preparatoria Morelos CCH-La Paz, Subdelegado de Prestaciones Económicas en el ISSSTE-BCS y también de Secretario de Estado en Planeacion, Promoción y Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de BCS.   Cuenta con varios diplomados en administración, calidad total, telecomunicaciones y cambio organizacional y liderazgo.   Ha participado como autor y coautor en diversos libros y publicaciones. Ha impartido múltiples conferencias y por varios años escribió la columna "Desarrollo de las Organizaciones Públicas", de forma semanal en el periódico "El Sol de México", y sus 59 periódicos filiales en todo el país de la organización editorial mexicana OEM.   Fue Director general de la organización "Medios y Soluciones Estratégicas para la Empresa", dedicada a la investigación y consultoría empresarial y de instituciones publicas, al análisis estadístico y matemático en sondeos, estudios de opinión y de mercado, simulación y optimización por medios matemáticos, estadísticos electrónicos de proyectos empresariales y ecosistémicos, trabajo de intermediación para el financiamiento empresarial. Elaboración y evaluación de proyectos de inversión. Desarrollo de estrategias de mercadeo para negocios electrónicos (e-business) y redes sociales, y muy especialmente en Planeación Estratégica Organizacional para empresas publicas y privadas, nacionales e internacionales, asi como la planeacion de proyectos para la creacion de imagen corporativa y posicionamiento social y en diferentes segmentos del mercado economico, politico y social. En 2021 fue nombrado Director General del Instituto Sudcaliforniano para la Inclusión de Personas con Discapacidad en BCS ISIPD-BCS.    En diciembre 2025 por Decreto y en reunion solemne recibio homenaje con reconocimiento publico con su presencia por el H. Congreso del Estado de BCS por su trayectoria de vida, trabajo y entrega en desarrollo social, cientifico, ecologico, educativo y humano asi como  a favor de la inclusion de las personas con discapacidad, a favor de la poblacion sudcaliforniana. 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here