DIRIGIR OBEDECIENDO

0
1

El Rey: “Hay que exigir de cada uno lo que cada uno pueda dar… La autoridad reposa ante todo en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se arroje al mar, éste se sublevará…”

Resulta muy difícil asimilar la pérdida de autoridad cuando se trata de ejercerla en forma impositiva, es decir, por la fuerza o con cierto uso de violencia o abuso del poder que una posición confiere. Es algo semejante a cuando como padres tratamos de poner fin a una discusión con un hijo de una forma tajante, con actitudes ejemplificadas por las frases: “¡Vas a hacer lo que yo digo porque soy tu padre!”, o bien: “¡Aquí se hace lo que yo diga porque yo mando!” Actitudes como las anteriores lo único que logran es una ruptura entre los participantes y una simulación de acatamiento de las “órdenes”. En el caso del ejemplo citado, para un padre, tentado a resolver un problema por esta vía, es doloroso darse cuenta que su figura paternal sufre un gran deterioro y que de forma instantánea transfiere la autoridad “moral” sobre otras personas, quienes en muchos casos pueden ser el “jefe de una pandilla”, una amistad inconveniente “pero que sí sabe escuchar” o en el mejor de los casos, alguien responsable que ayude a enfrentar la problemática.

La sociedad ha evolucionado de tal manera que el mismo concepto de autoridad es interpretado en forma diferente según el momento histórico en que se analice. Si bien en las sociedades antiguas era aceptada como un principio la desigualdad entre los seres humanos, en la actualidad los avances sociales en materia de democracia, libertad, equidad e igualdad entre los ciudadanos permiten contar con una concepción más amplia de estos términos, que van más allá del concepto legal, complementándose con elementos de legitimidad, reconocimiento y credibilidad. En la antigüedad obedecer era parte de la vida cotidiana, mientras que en la actualidad y en la práctica se considera en cierto sentido que obedecer es un “acto vergonzoso”. Se considera propio aceptar una orden colectiva mas no una individual, pues la autoridad forma parte del proceso de participación colectiva para la toma de decisiones dentro de una sociedad, organización, grupo o familia.

 En los procesos directivos de una organización pública, el ejercicio de la autoridad debe hacer coincidir la autoridad legal que confiere una posición directiva con la autoridad legítima que es otorgada por el reconocimiento colectivo a quien la ejerce. El camino para alcanzar esta coincidencia está en dirigir obedeciendo, siguiendo el mandato centrado en los principios fundamentales que rigen la vida de las personas involucradas en la organización y que son compatibles con los principios de la propia institución. No se trata de que quien dirige obedezca lo que cualquier grupo le imponga. La obediencia a los principios asegura no caer en chantaje o presión de grupos que en “aparentes juegos democráticos” hacen presión sobre la autoridad para alcanzar sus fines o valores particulares sobre aquellos de la colectividad y de la propia institución.

 Un ejemplo muy claro de esta visión puede ser tomado del conocido libro El Principito de Antoine de Saint-Exupery, cuando el personaje visita el asteroide 325 y se encuentra con el rey que habita solo en dicho asteroide y que después de reclamar al Principito su bostezo, termina por mandarle: “Te ordeno que bosteces”. “Pero eso me cohíbe, no puedo hacerlo…”, contesta el Principito y el rey termina diciendo: “¡Entonces te ordeno que a veces bosteces y a veces no bosteces!” y continúa explicando la lógica de su estilo de mando: “Si yo ordenase a un general que se transformase en ave marina y si el general no obedeciese, la culpa no sería del general, sería culpa mía”.

 Continúa el rey: “Hay que exigir de cada uno lo que cada uno pueda dar… La autoridad reposa ante todo en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se arroje al mar, éste se sublevará. Tengo derecho a exigir obediencia porque mis órdenes son razonables…”

 Cuando el Principito aprovecha para solicitarle al rey que le ordene partir antes de un minuto, después de lograr su objetivo se aleja con un suspiro, alcanza a escuchar al rey gritando: “Te nombro mi embajador…” y el Principito parte con la sensación de que el rey tiene un gran aire de autoridad.

Previous articleTemas masculinos: LOS TRES PRINCIPALES PROBLEMAS SEXUALES EN HOMBRES
Next articlePostales de BCS: EL TRÓPICO DE CÁNCER, LOS CABOS, BCS, MÉXICO
Jorge Alberto Vale Sánchez

Jorge Alberto Vale Sánchez.

Nació con discapacidad visual progresiva por Retinosis Pigmentaria. Actualmente vive con ceguera permanente e irreversible en ambos ojos.   Es matemático de profesión, graduado de la Escuela de Altos Estudios de la Universidad de Sonora y posgraduado en matemáticas aplicadas con especialidad en toma de decisiones y optimización por la San Diego State University, en California, Estados Unidos.   Recibio el grado de Doctor por el Instituto Mexicano de Lideres de Excelencia (IMELE).    Ha sido catedrático en el área de matemáticas, de estadística, computación, lógica, planeación estratégica y toma de decisiones, liderazgo e inclusion a personas con discapacidad,  en diferentes instituciones de educación superior; principalmente, en la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Universidad Mundial, Escuela Normal Superior, Cib-Nort, Hospital Militar, entre otras. En la UABCS también ocupó diferentes puestos académico-administrativos como: jefe de departamento en sistemas computacionales, responsable del posgrado en sistemas computacionales, Secretario General y Rector en dos ocasiones de la propia Universidad Autónoma.   Ha ocupado también puestos directivos como Director de la Escuela Preparatoria Morelos CCH-La Paz, Subdelegado de Prestaciones Económicas en el ISSSTE-BCS y también de Secretario de Estado en Planeacion, Promoción y Desarrollo Económico del Gobierno del Estado de BCS.   Cuenta con varios diplomados en administración, calidad total, telecomunicaciones y cambio organizacional y liderazgo.   Ha participado como autor y coautor en diversos libros y publicaciones. Ha impartido múltiples conferencias y por varios años escribió la columna "Desarrollo de las Organizaciones Públicas", de forma semanal en el periódico "El Sol de México", y sus 59 periódicos filiales en todo el país de la organización editorial mexicana OEM.   Fue Director general de la organización "Medios y Soluciones Estratégicas para la Empresa", dedicada a la investigación y consultoría empresarial y de instituciones publicas, al análisis estadístico y matemático en sondeos, estudios de opinión y de mercado, simulación y optimización por medios matemáticos, estadísticos electrónicos de proyectos empresariales y ecosistémicos, trabajo de intermediación para el financiamiento empresarial. Elaboración y evaluación de proyectos de inversión. Desarrollo de estrategias de mercadeo para negocios electrónicos (e-business) y redes sociales, y muy especialmente en Planeación Estratégica Organizacional para empresas publicas y privadas, nacionales e internacionales, asi como la planeacion de proyectos para la creacion de imagen corporativa y posicionamiento social y en diferentes segmentos del mercado economico, politico y social. En 2021 fue nombrado Director General del Instituto Sudcaliforniano para la Inclusión de Personas con Discapacidad en BCS ISIPD-BCS.    En diciembre 2025 por Decreto y en reunion solemne recibio homenaje con reconocimiento publico con su presencia por el H. Congreso del Estado de BCS por su trayectoria de vida, trabajo y entrega en desarrollo social, cientifico, ecologico, educativo y humano asi como  a favor de la inclusion de las personas con discapacidad, a favor de la poblacion sudcaliforniana. 

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here