Cuando descubrí tu vientre,
Horizonte distendido,
Dejé de ser un infierno,
Dejé un disfraz de noche.
Deslicé el velo del cuerpo,
Las raíces de lo mío
Y de sudor barnizados
A ese sol nos entregamos.
Y con un ardiente beso,
En el mismo mar de todos,
Ascendimos en la brisa
Hace tantos pocos años.
