RESPETO PARA TODOS LOS ANIMALES

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Respetar a los animales es importante para el desarrollo moral de una sociedad. ¿Y qué es el respeto? ¿Por qué sería importante ejercer este respeto hacia otras especies animales?

Analicemos un poco el concepto de respeto para entender por qué una sociedad evolucionada moralmente tiene consideraciones hacia los otros animales.

Respeto proviene del latín “Respicere” que significa “voltear a ver” o “ver otra vez”. Respeto es un modo particular de ver las cosas: les pone atención especial.  La atención es elemento central para entender qué es respeto, implica poner atención a un objeto el cual se observa tratando de ver el objeto claramente, como realmente es, bajo su propio derecho y no viéndolo solamente bajo el filtro de nuestros propios deseos, miedos, gustos o disgustos.  La otra cara de la moneda del respeto es ser indiferente, intencionalmente descuidado, ignorante o negligente, desestimando rápidamente y sin preámbulos.

Al respetar a un objeto respondemos a él/ella no como a la extensión de nuestros sentimientos, deseos e intereses que ya tenemos, sino como aquello que tiene significado de forma independiente a nosotros.

El respeto universaliza en el sentido de que si F es un elemento de respeto que garantiza al objeto O, entonces respetar a O de acuerdo a F nos obliga a respetar a otros objetos que también poseen el elemento F. En el respeto, la subjetividad difiere de la objetividad.

Finalmente el respeto tiene un componente de comportamiento. Al respetar un objeto consideramos de forma activa justificar y legitimar que nuestra conducta así como nuestros pensamientos y sentimientos están siendo dispuestos para comportarse apropiadamente.

Una sociedad que  no respeta a los animales es una sociedad que aún no despierta de un estado de indiferencia y egoísmo. Una persona que no pone atención sobre las consecuencias de sus acciones que dan por resultado malestar, maltrato y dolor, no se ha tomado un minuto en observar bien y a los ojos a ese perro que un día dejó sólo en las afueras de la ciudad.  Un funcionario que no entiende qué es el respeto, toma decisiones que desestiman las iniciativas de organizaciones civiles que buscan inculcar este valor en los ciudadanos de su comunidad. Alguien que goza del dolor ajeno buscando diversión no sabe respetar el deseo de otros seres vivos de tener una vida plena y en paz.

Cualquier ciudad en el mundo tiene mucho qué ganar al respetar a otras especies animales ya que conlleva un máximo esfuerzo para dejar de pensar sólo en nosotros mismos: es una expansión cuántica y significativa de nuestro círculo moral.

 

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Ana Ortega

Ana Ortega,  es Licenciada en Mercadotecnia, Maestra en Ciencias con especialidad en Calidad y Productividad por el Tec de Monterrey, Campus Monterrey. Tiene una trayectoria de trabajo con organizaciones de la sociedad civil mexicanas e internacionales  y de consultoría a gobierno, sobre el tema del trato ético de los animales de compañía. Ha participado con publicaciones académicas y conferencias en diversas universidades de México. Se encuentra en la etapa final de su tesis doctoral en Estudios Humanísticos con la Especialidad en Ética por el Tec de Monterrey, campus Monterrey, con el tema de investigación sobre los derechos de los animales y la teoría moral utilitarista. Fue invitada a una breve estancia a la Universidad de Princeton por el director del Centro de Valores Humanos, el filósofo Peter Singer.   

Actualmente se desempeña en el área de relaciones públicas, manejo de medios de comunicación y producción de eventos con empresas de alimento industrializado para animales de compañía.

Es co-fundadora de la Sociedad Humanitaria de la Paz A.C. organización sin fines de lucro que pretende mejorar la calidad de vida de la comunidad en la Paz BCS, a través del buen trato a los animales de compañía.

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