Y seguimos pidiendo la palabra: “19 POETAS. ANTOLOGÍA AMOROSA”

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El lector de poesía suele tener complejo de pescador, de cazador que confía en la suerte, de buscador de sensaciones y de instantes, de aficionado a la adrenalina y a los escalofríos o, simplemente, sólo busca encontrar cierta vitalidad, esa certeza de sentirse vivo, a través de la palabra. Lee poemarios con la única certidumbre de que está buscando un verso, un poema, una obra que estimule su imaginación, sus sentidos y su capacidad de comprender el mundo y su propia vida; pero sabe también que no hay garantías, que puede leer un libro completo y que, a veces, sólo podrá conectar con un verso o con algún poema. Por esta razón, leer poemas es buscar, confiar que, en cualquier momento, alguna frase tenderá un puente entre el texto y quien lo lee.

El lector tiene esta posibilidad en “19 poetas. Antología amorosa”, un poemario que contiene versos de poetas sudcalifornianos que giran sobre la temática del amor, compilado por Christopher Amador, y publicado en el 2012 por la editorial Samsara. Es una obra breve, de apenas cincuenta páginas pero cuya intensidad supera a su extensión, y lo hace porque en su interior se encuentran poemas de diecinueve poetas de distintas generaciones y de diferentes estilos que le permiten al lector realizar un interesante repaso de textos que se refieren al amor desde diversas perspectivas.

En esta edición, se encuentran poemas de Juan Ramos Cepeda, Gilberto Ibarra, Vidal López, Raúl Antonio Cota, Edmundo Lizardi, Ana Rosshandler, Ramón Cuéllar, Rubén Rivera Calderón, Leonardo Varela, Fedra Rodarte, Lorena Durán Riveroll, Mario Jaime, Juan Pablo Rochín, Jorge Chaleco, Iván Gaxiola, Mario Montaño, Christopher Amador, Gabriel Rodríguez y Aurora Varela-Rodarte. La mayoría de ellos son poetas con una trayectoria firme que han construido a través de los años, premios o publicaciones; algunos otros son jóvenes que tienen un gran potencial y que lo demuestran en esas páginas.

Por supuesto, como en toda antología, los que están no son todos los que son y, aunque hacen falta nombres importantes, la compilación es muy interesante para el lector que conoce la obra de estos autores y, también, porque genera cierto interés por conocer cada uno de los textos que giran sobre el mismo tema, el amor. Esta idea de recopilar obras tomando como punto central la temática puede ser atractivo para los lectores, sobre todo porque es una excelente herramienta a la hora de buscar. El lector que quiere leer acerca del amor, sólo necesita iniciar la lectura de este libro, encontrarse con versos que le gustarán o tal vez no, textos que conmueven, que reflejan su experiencia vital; podrá encontrar las palabras exactas de alguna idea que tiene pero que no sabía qué palabras reunir para decirlo.

Por ejemplo, puede encontrar que Jorge Chaleco escribe en la primera estrofa de su poema “A y P (Spam)”: “Borrar tu nombre para que desprenda su perfume / para que mis ansias disuelvan sus alas en ello / para sumergir sueños en la noche de cristal / y sea un animal con rabia mis sentidos”. O las palabras de una despedida, escritas por Rubén Rivera Calderón: “Si pudiera exprimirle al llanto todas las ganas que tenemos de abrazarte / le romperíamos los huesos al mundo / para tener una oportunidad de reiniciar contigo / esa verdad que éramos juntos y nunca entendimos”.

Este libro tiene poemas de un amor diverso y de varias voces, a veces erótico, otras melancólico, se puede convertir en un instructivo “Para enamorar a una mujer”, en “Génesis”, en “Olympia”, en “Cuaderno para el alma”, en “Cuerpo amado” en “Tara Lynn ante el espejo”, en un “Piropo para Estela Davis”, en “Nocturno 1607”, en “Revelación”, en “Ensayos extraviados para una piel”, en “Como todos los hombres”, en “Las velas de tu pecho” o en “Tu che puoi”. Lo importante es que el lector empiece a buscar lo que sea que busca entre estas páginas y averiguar si puede encontrarlo.

 

Keith Ross

 

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¡Y seguimos pidiendo la palabra!

En la sección “Y seguimos pidiendo la palabra” que aparecerá los fines de semana tiene la intención de llevar al lector, de Sudcalifornios.com, literatura de alta calidad; sus antecedentes los encontramos en la revista “Pido la palabra” de la Preparatoria Morelos en los años ochentas que fue cuando surgió ésta.

Manuel Ballesteros inicia con un grupo de alumnos entre los que se encuentran Alejandra Manríquez, Angélica Vega, Luis Fernando Gómez Cota, Julio César Verdugo Lucero (Fabricio) y Oscar Mayoral Peña, entre otros.

En 1985 se incorporan al Taller de Creación literaria Ramón Cuéllar Márquez, Rocco y Rubén Rivera Calderón, Alba Eritrea Gámez Vázquez, Eduardo Rojas Rebolledo y Esteban Beltrán Cota, entre otros, los maestros en ese tiempo son Luis Rojo, Villorín, Austreberto Alcántara (Tepeji) y Héctor Domínguez Ruvalcaba. Leían con gran entusiasmo a Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Mario Vargas Lloza, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Gabriel García Márquez, José Revueltas, Umberto Eco, Juan Carlos Onetti, Juan Marsé por mencionar algunos narradores, de pesía leían por ejemplo a César Pavesse, César Vallejo, Apoliner, Miguel Hernández, Vicente Huidobro, Mario Benedetti,  Guillaume Apollinaire, gustaban de la pintura impresionista y estudiaban también a filósofos como: Platón, Aristóteles, Kant, Jean Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Sören Kierkegaard, Nietzsche y Martín Heidegger, por mencionar algunos. Cabe resaltar que también gustaban de lecturas de autores de la teoría crítica como Herbert Marcuse, Wilhelm Reich, Erich Fromm, Habermas y Adorno (et – al). Para darnos una idea de qué era parte de sus ideas estéticas citaré un párrafo de la editorial de número 8 de la Revista Pido la palabra

 

La principal función de la literatura es el invento […]. El hombre se inventa en su lenguaje, en ese aparente juego irresponsable e inocuo que es la ficción, resultando así la realidad de su imagen imaginada.

 

El placer y el temor al explicarse la existencia siempre por la vía del lenguaje estaba presente en sus textos. Vayamos a la lectura para que vivamos esto que nos brindan los escritores que surgieron de Pido la palabra.  

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