¿QUÉ TAN IMPORTANTE ES UN BOSQUE MARINO EN NUESTRAS VIDAS?

0
17

En la actualidad, uno de los problemas ambientales en boga es el cambio climático debido al largo y acalorado debate que ha generado desde si se reconocía su existencia, evaluar sus potenciales impactos hasta como desarrollar medidas para adaptarnos. Sin embargo, muchas veces se ignora o se omite información científica básica tan simple como la tasa reproductiva de los organismos o sus periodos de reproducción para proponer las alternativas para que los ecosistemas marinos sobrevivan. Esto mismo podríamos proponer a otros problemas como los altos niveles de contaminación, disminución en la cantidad de peces u otros productos del mar que podemos extraer. Esto ocurre posiblemente por la falta de conocimiento del grado de dependencia que tiene el ser humano hacia los océanos y su atención en diferentes niveles. La generación de información sobre la importancia de los ecosistemas marinos para el bienestar humano es un ejemplo de las estrategias que se han tomado para disminuir esta falta de conocimiento. Mientras que la creación de nuevas Áreas Marinas Protegidas (AMP’s), en cuyo diseño se incluya información sobre la distribución de los hábitats/ecosistemas marinos y sus especies asociadas, es una medida y un nuevo reto que pretende contrarrestar los problemas de impacto ambiental que hoy en día tenemos.

            ¿Qué soluciones se conocen ante el cambio climático, la acidificación de los océanos o las zonas anoxicas? Es mucho lo que se necesita conocer sobre las respuestas a estos fuertes cambios pero ante el calentamiento global se piensa que existen ecosistemas (como el plancton) que por su alta tasa de crecimiento y su importante uso del bióxido de carbono representan lo que se conoce como sumideros de carbono que son ecosistemas donde el exceso de carbono de la atmosfera. Otros ecosistemas marinos están siendo estudiados para conocer si también son sumideros y que tanto podrían aportar al balance mundial. En el caso de la acidificación o las zonas anoxicas el problema de tan reciente reconocimiento (5 años máximo) que todavía se está conociendo cuál es la respuesta de las especies/ecosistemas ante este fenómeno de escala mundial. Pero, ¿quiénes están involucrados en los procesos de regulación del medio en el que vivimos? Como  respuesta serían los bosques de algas marinas, entre otros organismos fotosintéticos que cubren extensiones cuantiosas del océano, cuya función ecológica y biogeoquímica es similar a la de los bosques terrestres. Bosques de los que dependen una gran diversidad de especies (entendido esto como especies diferentes que usan estos bosques), como delfines, ballenas, nutrias, tortugas, camarones, peces, aves y más organismos, incluido el ser humano.

 

 

Un ejemplo de estos bosques marinos, son los bosques pardo-dorados de sargazos. Los cuales  están conformados por especies del género Sargassum. A nivel mundial, el tema sobre el rol que tienen estos bosques de algales en las zonas costeras y en el océano ha alcanzado el interés político. La investigación científica generada sobre este género, desde la ciencia básica (p.ej. tasa de natalidad) hasta la ciencia aplicada (p.ej. usos comerciales),  es de índole global y de gran magnitud que algunos países han considerado incluir a estos bosques marinos dentro de su marco legislativo. Inclusive, las Bermudas ha conformado una asociación (Sargasso Sea Allienace, por sus siglas en ingles; http://www.sargassoalliance.org/) dirigida por el gobierno, en colaboración con científicos, grupos conservacionistas marinos internacionales y donantes privados, que comparten la visión de proteger el único y vulnerable ecosistema marino en el mar de los sargazos. Además de tener el objetivo de movilizar el apoyo de una amplia variedad de organizaciones y gobiernos nacionales e internacionales para garantizar la protección jurídica de este ecosistema y para proporcionar información para el establecimiento de AMP’s en alta mar.

 

 

Sargassum es un alga marina parda que tiene la capacidad de crecer sobre rocas y conchas de mar en la zona costera, o sobre otros individuos de su mismo género que se encuentran flotando en el mar, como lo es el caso del mar de los sargazos presente en el océano Atlántico. Hasta llegar a ser encontradas varadas en las playas. Para mucha gente no son más que cosas que deben ser quitadas de la zona costera porque huelen mal, son feas y no sirven para nada. Sin embargo, el sargazo así como otras algas del mar, tienen uno de los papeles más importantes dentro de la vida marina y terrestre, ya que son estas algas las que secuestran parte del CO2  (dióxido de carbono) de origen natural y antropogénicos que se genera en la atmósfera, y  a cambio otorga el oxígeno, componente químico del aíre que respiramos y que se encuentra disuelto en el mar a disposición de la vida marina; realizan el proceso de fotosíntesis, conversión de materia inorgánica en materia orgánica gracias a la energía que aporta la luz, por lo que las células de esta alga ajustan sus funcionas para regular la absorción de la radiación solar en los días con mayor intensidad lumínica y aumenta su capacidad de recepción de la luz solar en días nublados, de tal forma que Sargassum tiene su propio bloqueador solar (rayos UV) natural.

Además, el bosque marino que forma Sargassum provee un hogar (casa), sitio de refugio (escondite) y/o alimentación (directo o indirecto) para otros organismos como invertebrados (langostas, pulpos, esponjas, erizos y estrellas de mar), peces, tortugas, ascidias, entre otros. Algunos de estos organismos que se le asocian son considerados como recursos de importancia comercial, motivo que ha generado parte del interés de estudio de estos bosques marinos. Sin embargo, el enfoque que posee quizá mayor importancia, es el impacto negativo que se genera al no contar con los bosques de sargazo. Si bien los beneficios son bastantes y considerables, entonces la carencia de estos bosques podría llegar a ser dañino para el planeta del que dependemos, afectando no sólo el interés comercial, sino más importante aún, la afección del sistema ecológico del que somos parte, poniendo en riesgo nuestro entorno.

            Hoy en día, algunas de las amenazas a las que están sujetas los bosques de sargazo son su pesca intensiva, al ser un recurso explotado o potencialmente susceptible de un aprovechamiento sustentable (ej. México) para su uso como alimento (humano y animal), fertilizante y materia prima para la producción de alginatos; contaminación, como el desastre petrolero ocurrido en el Golfo de México en 2010; cambios de temperatura del agua de mar, como las variaciones en temperatura ocasionas por el fenómeno Oscilación del Sur El Niño; alta presión de pastoreo de herbívoros (p. ej. erizos de mar) sobre el alga, ocasionado por una carencia de depredadores (p. ej. peces que fueron sobreexplotados por su importancia comercial) que controlen el crecimiento poblacional de estos, entre otros.

 

Les presentamos el siguiente enlace, enviando también por el Dr. Riosmena y sus alumnos de laboratorio.

http://vimeo.com/72156864

 

 

 

Previous article¿Juego o perversión? Sobre el sexo, hay paceños que piensan…
Next articleNanotecnología: ¿un diminuto gigante?
Rafael Riosmena Rodríguez (q.p.d.)

Rafael Riosmena Rodríguez Es licenciado en Biología Marina por la Universidad Autónoma de Baja California Sur, Maestro en Ciencias por la Universidad de California campus San José y Doctor en Ciencias con especialidad en Botánica por la Universidad La Trobe de Melbourne Australia. Su especialidad es la Filogeografía de ecosistemas marinos y su sustentabilidad ya que tiene amplios intereses en conocer los origines de los ecosistemas marinos dominados por vegetales como son mantos de rodolitos/maerl, bosques de algas pardas, praderas de pastos marinos/marismas y bosques de Manglar. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores desde 1998 y actualmente tiene el Nivel III, tiene el reconocimiento al grado por PROMEP-SEP y ha recibido el estimulo a la Productividad en la UABCS desde que inicio el programa en 1999. Ha publicado 3 libros publicados, 3 aceptados y 3 en desarrollo, ha participado en  33 capítulos de libros, tengo 120 publicaciones científicas en revistas arbitradas/indexadas, 7 publicaciones en memorias de congresos, 10 publicaciones en revistas de difusión y 50 participaciones en columnas periodísticas. Es miembro del consejo editorial de 5 publicaciones  y editor/revisor de 4 casas editoriales de libros. Ha sido revisor de 45 revistas indexadas. Ha tenido bajo la dirección a 5 estudiantes posdoctorales, 8 de doctorado terminado y 3 en desarrollo; ha tenido 22 estudiantes de maestría y 3 están en desarrollo; ha dirigido una tesis de especialidad y 35 de licenciatura. Ha dirigido 50 proyectos de investigación como responsable con financiamiento internacional y nacional. Ha participado como colaborador en otros 20, todos con financiamiento externo. En la parte de administración ha sido Consejero Universitario, Consultivo y se ha desempeñado como miembro del Consejo Consultivo de Desarrollo Sustentable tanto del Estado de Baja California Sur como de la región Noroeste donde se encarga de coordinar la agenda verde.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here