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Crisol Internacional: “La Magia de los Unicornios…"

Escrito por Andrea König Fleischer en Viernes, 19 Octubre 2018. Publicado en Crisol Internacional, Cultura, Sociedad

Para contar, escuchar o soñar con cuentos de hadas, e historias mitológicas NO hay límite edad, ni tampoco distinción de clase social o económica y mucho menos de raza o religión. Todos los pueblos tienen sus leyendas, cuentos y fábulas propias y muchas nacieron de una tradición, lamentablemente cada vez menos común, de pasarlas de generación a generación de manera oral o escrita. Seguramente cada uno de nosotros tiene una historia o un cuento favorito, algunos de ellos internamente bien guardados desde la infancia como un tesoro misterioso, otros más quizá fueron escuchados durante la juventud o bien durante nuestra vida adulta, pero todas son valorados y muy apreciados como lecciones de vida y ejemplos a seguir. Ahora bien con el progreso de la tecnología y especialmente de las telecomunicaciones nos resulta mucho más fácil y ágil consultar alguna fuente, por más lejana que se encuentre para indagar sobre algún cuento o historia; sin embargo la buena costumbre de compartir la vivencia de forma narrativa es realmente más personal y por ello única ya que nos cautiva al envolvernos en fantasías, hacernos soñar casi de inmediato e imaginarnos cada personaje, paisaje o aventura y con ello alejarnos unos momentos de la rutina y a veces hasta de los problemas de la vida cotidiana…

Asimismo los expertos en lingüística y literatura alrededor del mundo reafirman que la experiencia de la lectura y más aún la de contar y escuchar cuentos, fortalece nuestro pensamiento creativo a todas las edades. Asimismo narrar una historia a los nuestros hijos antes de dormir, particularmente a los muy pequeños, definitivamente les ayuda a su autoestima y los hace sentirse queridos y seguros. Además, las narraciones y los cuentos como en la vida real contienen héroes y villanos, pero también emociones y por lo general valores que se deben compartir y enseñar. De esta manera aprendemos desde pequeños la diferencia entre el “bien y el mal”, asimilando que lo último por lo general “recibe en la ficción “siempre el merecido castigo”… pero no siempre ocurre así en la vida real… También está comprobado que contar cuentos nos ayuda a mejorar la comunicación en todos los niveles y esferas de la vida y definitivamente desarrolla e incrementa nuestra capacidad de hablar en público. Compartir cuentos con los niños pero también con los adultos fomenta el gusto por la lectura al descubrir que su magia despliega historias maravillosas que divierten y hacen soñar, además se puede aseverar que “la hora del cuento” es la hora de prestar atención, acción fundamental en una etapa temprana de la vida para aprender a concentrarse, lo que primeramente es importante durante la vida escolar y posteriormente también en la vida laboral, ya que repercute también en las crecientes exigencias del día a día. Otro aspecto interesante de la narración de los cuentos es que particularmente al escuchar un cuento también existe la posibilidad de adquirir nuevos conocimientos, algunos reales, otros sólo fantasías, pero TODOS aprendemos algo, como por ejemplo “como sobrevivir en un bosque, volar sobre una alfombra mágica, escapar de un castillo, comunicarnos con los animales, defender causas y entre otros amar con pasión”… 

.y también lo

más relevante, aprendemos a ser más humanos, desear el bien para todos y querer luchar por que los ideales se logren.

Quizá varios de nosotros nos hemos preguntado alguna vez sobre el origen de los cuentos de hadas, cuestionamiento que al parecer no tiene una respuesta clara y para la cual hay diversas hipótesis en las que todas coinciden acerca de su valor educativo y pedagógico porque enseñan de una manera sencilla y entretenida los entresijos de una cultura propia y ayudan a que se vayan superando con éxito las etapas difíciles de la vida.

A pesar de carecer de información y datos exactos sobre el origen de los cuentos de hadas y de su procedencia, existe al menos un relativo consenso entre los estudiosos que en el antiguo Egipto, aproximadamente 2,000 A.C. surgieron algunas narraciones, que posteriormente fueron complementadas por las fábulas griegas de Esopo, dónde inicio el concepto de la moraleja, mientras que los romanos Apuleyo y Ovidio retomaron y mezclaron las temáticas griegas y orientales para sazonarlas con elementos mágicos y fantásticos, creando más espacios para la imaginación y el ensueño. A la postre surgió en la India durante el siglo V D. C. el célebre Panchatantra, mientras que en Oriente nació la colección de cuentos tradicionales más trascendente para la época medieval con las “Las mil y una noches” o en árabe Alf layla wa-layla , donde la sultana Scherezada salva su vida cada noche contándole un cuento diferente a su esposo y después por esa fascinación narrativa puede después de “Mil y una noche” convertirse en reina. Ese ambiente exótico creado por los parejas y la cultura oriental hicieron que esta serie de historietas fuera muy exitoso en la Europa de la Edad Media, donde el movimiento cultural del Romanticismo evocaba culturas místicas de lugares muy lejanos. A la par surgieron también los primeros romances de caballeros en Francia como una expresión cultural propia y posteriormente la novella en Italia (Giovanni Boccaccio) que hablaba con lecciones vitales de amor erótico y trágico, de la inteligencia humana y también de la fortuna, mientras que en Inglaterra Geoffrey Chaucer caracterizaba ya a las clases sociales a través de los famosos Cuentos de Canterbury, enalteciendo al idioma inglés en la literatura medieval.

No hay duda alguna de todo el valor y significado tan importante que tienen los cuentos en nuestras vidas, porque se trata de relatos que nos hacen soñar con valores como el amor y la libertad, con sitios más allá de nuestras fronteras geográficas creando historias con un “lenguaje olvidado”, como lo llamaba el escritor y psicoanalista alemán Erich Fromm , utilizando el lenguaje de los instintos y de los símbolos que nos ayudan a poder traducir conceptos y emociones muy profundas y complejas. Así, los cuentos de hadas con sirenas, dragones, princesas, espadachines, unicornios y elefantes rosas pueden dar paz a nuestra mente siempre inquieta y curiosa y revivir los momentos gratos de nuestra infancia. Adicionalmente es muy remarcable que este hecho no se limita solamente a algún país o región geográfica en particular, sino que constituye un fenómeno universal que nos conecta como HUMANIDAD y que nos enseña mucho sobre la AMISTAD, JUSTICIA y TOLERANCIA, al permitirnos re-descubrir y re-ordenar nuestros sentimientos a través de la “Magia de los Unicornios”…

 

P.S.:https://www.educapeques.com/escuela-de-padres/la-magia-de-contar-cuentos.html https://teopalacios.com/origen-de-los-cuentos-de-hadas/

https://www.gandhi.com.mx/el-lenguaje-olvidado-introduccion-a-la-comprension-de-los-sue-os-mitos-y-cuentos-de-hadas https://www.muyinteresante.es/experience/articulo/cuatro-curiosidades-sobre-las-mil-y-una-noches-941366039713

https://www.studocu.com/es/document/uned/literatura-inglesa-i-ejes-de-la-literatura-medieval-y-renacentista/resumenes/geoffrey-chaucer-the-canterbury-tales/850241/view

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