Crisol Internacional: “Mar de arena y naufragios, Isla Fraser, Australia”

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Vaya que los viajes nos pueden llevar a lugares remotos y recónditos en los bastos extremos de la Tierra, sitios de belleza y primor casi inimaginables y  que a pesar de haber sido  con el paso del tiempo promovidos a través de  reportajes y anuncios turísticos siempre guardan secretos de su pasado  y también rincones sin explorar. Afortunadamente aún quedan muchos lugares por descubrir y conocer y como dice una frase anónima sobre el tema: “Un viaje se vive tres veces, una cuando lo soñamos, dos cuando lo vivimos y tres cuando lo recordamos…”

Así aún existen montañas, praderas, selvas, pantanos e islas en cuyas superficies pocas huellas humanas se han plantado y sin ninguna duda la Isla Fraser, situada frente a la costa este de Australia, a 200 km al norte de Brisbane en Queensland es sin lugar a dudas uno de ellos. Esta Isla cuenta  con una extensión de 1,630 km², siendo  la isla de  arena  más grande del mundo e indudablemente uno de estos lugares de ensueño fantástico  donde se pueden  todavía  observar entre otros a los perros salvajes los notorios dingos de Australia, viviendo en plena naturaleza y también es posible poder observarlos bañarse en las aguas totalmente cristalinas del Lago MacKenzie. Esta isla ofrece experiencias únicas al su viajero que lo mismo puede encontrar y tocar un barco naufragado sin necesidad de mojarse las piernaso bien,explorar bosques tropicales intactos o simplemente construir un castillo de arena y dejar desarrollando fantasías.

Retomando la historia de este paraíso terrenal, el cuyo primer nombre que le habían dado sus aborígenes fue  K’gari que significa “Paraíso” y siendo descubierta en 1770 cuando el intrépido explorador británico Capitán Cook la descubrió y empezó a bautizar su costa con los nombres de Indian Head, que es un acantilado al Noroeste de la isla y que era el punto de encuentro de  los aborígenes y también Sandy Cape, la punta de la isla donde las aguas se volvían peligrosas y los barcos podían naufragar. En aquella época Australia se había vuelto ya muy popular para el comercio y los navegantes ingleses, escoses e irlandeses la navegaban. Según uno de los registros históricos se narra que en 1836 el barco inglés H.M. Stirling Castle, en su ruta de Sidney a Singapur, naufragó en la Gran Barrera de Coral a unos cientos de kilómetros al norte de la Isla hoy conocida como Isla Fraser, a bordo de aquel embarcación iban 18 personas y entre ellos el Capitán James Fraser y su esposa Elizabeth, salvándose en dos pequeñas embarcaciones cerca de Waddy Point donde según algunas versiones fueron rescatados  por los nativos, mientras que otras fuentes cuentan que fueron hechos prisioneros de los aborígenes que los forzaron a trabajar. Lo cierto es que el Capitán Fraser murió de unas heridas dejando como legado el nombre a la isla, mientras que su valiente esposa sobrevivió a la tragedia y fue rescatada por un barco que llegó desde Brisbane llevándola de retorno a Inglaterra  en 1837 donde pudocontar la aventura a través de  unos relatos que se volvieron muy populares en las librerías de Londres, inspirando incluso al famoso escritor australiano Patrick White en a su  polémica novela “Un cinturón de hojas” que no recibió aplausos entre la comunidad aborigen por no narrar las dos posibles versiones de la historia…

Posteriormente para fines del siglo XIX la Isla Fraser se volvió atractiva para los viajeros buscando tranquilidad y paz que décadas después en 1930 se fue poco a poco desarrollando como un nuevo negocio al crearse los primeros operadores turísticos y la organización de los primeros viajes formales. Fue hasta los años noventas que la Isla pasó a integrarse al Parque Nacional Great Sandy y reconocida como un verdadero paraíso natural hecho de arena donde se pueden realizar prácticamente todo tipo de deportes acuáticos, senderismo por el bosque tropical o bien acampar y avistar ballenas. Hoy la isla sigue recibiendo visitantes de todo el mundo, encantados con su biodiversidad y estilo simple y natural de vida, que a la vez nos recuerdan  la belleza y fragilidad de la Tierra. Por ello, el gobierno australiano ha impuesto estrictas normas en cuanto a la conservación de sus recursos y particularmente queda prohibido alimentar a los dingos, lo que a la vez siempre ha causado polémica entre los grupos ambientalistas, ya que históricamente estos perros salvajes han causado víctimas mortales no solamente en la isla sino en Australia mismo, donde también ha sido sacrificados a raíz de esos hechos. Las lecciones tanto del pasado histórico  como del presente de la Isla Fraser son visibles: la naturaleza  misma reclama su carácter salvaje, primitivo y silvestre y que  esta pueda  coexistir con ella es el RETO DE LA HUMANIDAD. Justo aquí  cabe la cita de la poetisa canadiense Anne Carson que bien expresó: “La única regla del viaje es- NO volver como has partido, vuelve diferente.”  Y si somos afortunados y tenemos el privilegio de poder viajar, explorar, conocer lugares como este es para revalorar, disfrutar y definitivamente para conservarlos para las futuras generaciones para que no solamente puedan soñar con un “Mar de arena y naufragios de la Isla Fraser “, sino con un sinfín de sitios y aventuras inolvidables..

 

 

P.S.:https://archive.org/details/shipwreckofstirl00curtrich/page/n6https://tiempodexplorar.com/fraser-island-australia-isla-de-arena/, https://www.visitfrasercoast.com/, https://www.fraserisland.net/

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Andrea  König Fleischer

Nació en Alemania y estudio la licenciatura en Filología Inglesa y Española y Economía en la Universidad de Giessen Alemania y  University of Edinburgh, Escocia. Posteriormente realizó sus estudios de Maestría en Lenguas Modernas y Ciencias Económicas en la misma  alma mater en  Alemania, e incluso en la Universidad Autónoma de Baja California Sur,  México.

Se ha desempeñado como docente desde 1986 hasta la fecha en el  nivel de Licenciatura y Maestría en las áreas de: economía, ciencias políticas, administración, comercio exterior, derecho internacional y turismo internacional en la Universidad Autónoma de B.C.S., UNIPAZ y en la Universidad Católica. Así como también ha trabajado como intérprete y traductora para diversas instituciones y organismos como el Instituto Berlitz, la World Wildlife Foundation y  SEPESCA.

Además ha participado en cursos y seminarios sobre economía internacional y globalización, comercio exterior y cultura emprendedora habilidades docentes, neuropsicología y superación personal, impartiendo conferencias y organizando talleres sobre métodos y proyectos de investigación, estudios en el extranjero, de la mujer y dinámicas grupales.

Cuenta con varias publicaciones de su especialidad  sobre diversos temas de economía, cultura  y educación.

Durante más que 12 años ocupó el cargo de Directora  de la Licenciatura en Comercio Exterior y Aduanas y como Coordinadora del proceso de titulación en la Universidad Católica. También ocupó el cargo de  Coordinadora del Posgrado en dicha institución durante más que 5 años, dirigiendo más que 90 proyectos profesionales, participando en más que 80 exámenes profesionales y organizando  6 cursos y 10  diplomados de titulación.

Asimismo está colaborando con el Centro Cultural Clavijero como traductora desde el 2010 y está apoyando al corporativo Se habla la Paz en la coordinación educativa desde enero 2014.

P.S. Indudablemente le gusta viajar, conocer nuevas  culturas y costumbres, así como también el buen cine, las buenas rolas, y especialmente leer, disfruta de  casi todos los deportes (menos el box) y emprender proyectos.

 

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