
Cultura sudcalifornia: KIOSCO DEL MALECÓN DE LA PAZ, BCS


Desde sus inicios la ciudad de La Paz se fue desarrollando a través del comercio marítimo por lo tanto no es de extrañar que la línea costera se convierta en uno de los principales puntos de encuentro para los habitantes de tan bella ciudad. De hecho uno de los principales atractivos de la ciudad es ir a darse una vuelta por la costa.
A través del paseo Álvaro Obregón también conocido como el malecón de La Paz, BCS, Mexico, las personas se dan cita día con día para deleitarse de los más espectaculares atardeceres, hacer ejercicio, reunirse con seres queridos, apreciar y participar en eventos artisticos y culturales asi como ceremonias civicas y pasear para divertirse. Asi tambien el tomarse fotografias en las populares letras de La Paz.


El malecón cuenta con una longitud aproximada de 9 km que dan inicio en la calle Márquez de León y termina en la playa inclusiva Coromuel, a través de éste y cada varios metros se localizan diversas esculturas que hacen referencia al mar y la relación con los habitantes de la ciudad.
Desde la construcción del malecón e inaugurado el 05 de febrero de 1927, uno de los monumentos más representativos del malecón es el kiosco blanco ubicado en la explanada principal frente la intersección con la calle 16 de septiembre y asi tambien la calle 5 de mayo, usado como punto de reunión por la mayoría de los habitantes, esta construcción permite al visitante tener una perspectiva más amplia del mar.


Se dio una intensa remodelacion y ligeros cambios en su ubucacion en 1974, cuidando que su arquitectura y diseño fueran totalmente respetados. Sin importar las remodelaciones que se han dado lugar posteriormente en el malecón y su explanada, los cambios en el kiosco han sido mínimos, en su mayoría restauración de las columnas y las escaleras que permiten subir al segundo piso, manteniendo así su estructura original.
Este monumento ha presenciado el paso del tiempo, resistiendo estoicamente el coraje de la madre naturaleza que en más de una ocasión causó grandes estragos a la ciudad y en la población. Un guardián pétreo que mantiene en alto la historia y tradición de la ciudad, recibe en sus columnas y base a conocidos y extraños.
Les invitamos a visitar el kiosco del malecón, y cualquier momento puede ser el adecuado, pero es el lugar ideal para presenciar los atardeceres. ¿Qué tal una maleconeada?







